A los 15 años, se fué a vivir con a sus padres a Soria. Allí terminaría sus estudios y se matricularía en la Universidad para cursar enfermería. Cuando llevaba tres meses centrada en las clases, su vida cambió tras ganar el concurso de belleza Miss España 95. Gracias a sus ojos almendrados, sus rasgos latinos, su cuerpo escultural y su elegante caminar sobre la pasarela han hecho de María Reyes una modelo de éxito.
Tras su coronación, dejó los estudios y se centró en su reinado.
Se ha convertido en una de las pocas Miss España, que se ha conseguido una carrera exitosa e internacional en la moda. Así es una de las maniquís de la Pasarela Cibeles (Madrid), del Salón Gaudí (Barcelona) y ha tenido el privilegio de desfilar para prestigiosas firmas como, por ejemplo, Dior y Chanel.
Su bello rostro ha sido retratado como imagen de firma de Puig Doria, MultiOpticas, Platino...
No sólo su belleza la que le ha abierto las puertas del mundo de la moda, sino que también ha valido lo mucho que le gusta su profesión. Una modelo tiene la labor de interpretar un sueño del creador, tanto en pasarela como en fotografía. Cuando hay una buena idea que reproducir, se mezclan diferentes aspectos estilismo, maquillaje, peluquería... y pasas a formar parte de otra dimensión. ¡Es fantástico!, confiesa.
Y es consciente de los peligros de su profesión. Lo peor es que el mundo está regido por los hombres y por lo tanto en este trabajo también. Si miramos más allá del trabajo artístico, es un mundo bastante deshumanizado, frívolo y material, sentencia esta belleza.
Entre sus proyectos futuros se encuentra formarse como actriz. Además manifiesta que pretende seguir impartiendo sus clases de yoga, una forma muy natural de mantenerse en forma y relajarse. Sea como sea, siempre será un nombre importante en el mundo de la moda española.