Su carrera académica y profesional ha sido bordada sin prisa, como pensando a medio y largo plazo. Estudios de literatura francesa en la Universidad de la Sorbonne y nivel alto de inglés, francés e italiano. Su cuerpo es el arquetipo de la belleza española: piel y ojos oscuros y una silueta no anoréxica.
Metió el pié en el cine a los 12 años con la película El Dorado, de Carlos Saura. De momento ha intervenido en una decena de películas, trabajando con Michelangelo Antonioni, Sydney Pollack y otros realizadores de prestigio, no demasiado conocidos por el gran público. Dos de sus principales parejas en la gran pantalla han sido Gérard Depardieu, en El Conde de Monte-Cristo (1997), y Christopher Lambert en Vercingetorix (1999).
Su progresión en el mundo de la moda es igual de brillante. En 1989, con 16 años, gana el concurso Look of the year. Desde entonces ha cedido su imagen a firmas tan prestigiosas como Max Factor, Chanel o Paco Rabanne.Tres años más tarde se traslada a París para empezar sus estudios universitarios (La Sorbonne).
Los siguientes años fueron muy atareados para Inés Sastre. Sus estudios de literatura francesa, una película con Antonioni (Beyond the clouds), y muchos anuncios y desfiles.
Convertida ya en una top model, el punto de inflexión de su carrera es un contrato millonario en 1996 con la firma Lancôme para anunciar durante tres años su perfume Trésor por todo el mundo.En 1997 gana el Natural beauty trophy de Fashion Awards en París y en 1998 se convierte en lacara Lancôme para todo el mundo y trata de dedicar más tiempo como embajadora de UNICEF.
Quien entonces no la conocía, la vió por primera vez al presentar el popular festival de canción de San Remo en 1999. |